COMUNICADO UCP NO CELEBRACIÓN PROCESIONES

Nos hacemos eco del texto publicado hace unos minutos por la Unión de Cofradías Penitenciales de Cáceres, donde se explica que, dadas las circunstancias excepcionales que estamos viviendo, la Conferencia Episcopal Española publicó ayer, 13 de marzo, una serie de orientaciones ante la situación actual, entre las que se indica que “las procesiones de este tiempo han de suprimirse“.

A continuación os dejamos el comunicado íntegro de la UCP:

La Unión de Cofradías Penitenciales mantiene un constante diálogo con el Administrador diocesano de la Diócesis de Coria-Cáceres, así como con las autoridades civiles de nuestra localidad, a fin de conocer y seguir los consejos y las decisiones que los responsables de la salud están indicando para evitar el avance acelerado de la enfermedad que estamos sufriendo con el coronavirus Covid-19.

Dada las circunstancias excepcionales que estamos viviendo, la Conferencia Episcopal Española publicó ayer, 13 de marzo, una serie de orientaciones ante la situación actual, entre las que se indica que “las procesiones de este tiempo han de suprimirse“. Las cofradías y hermandades de la ciudad de Cáceres mostramos nuestra disposición a colaborar responsablemente en todo lo necesario para el control de esta pandemia, por lo que, en coordinación con el Administrador diocesano, anunciamos que este año no se celebrarán las tradicionales procesiones de la Semana Santa.

Nos sumamos a los deseos de la Conferencia Episcopal y de nuestra Iglesia de Coria-Cáceres, agradeciendo “la entrega generosa de tantas personas que están ayudando en esta crisis, cada cual desde su responsabilidad”. Invitamos a todos los cofrades a “vivir estos momentos con toda nuestra responsabilidad ciudadana, con la solidaridad fraterna hacia las personas afectadas, y con la confianza en el Señor que en tiempos de prueba nunca nos deja de su mano, sino que sostiene nuestra esperanza”.

Hacemos nuestra la oración que el Papa Francisco nos invita a rezar en estos momentos:

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos con la voluntad del Padre y a hacer lo que nos diga Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección. Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas nuestras súplicas, que estamos en la prueba, y líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita”.